 |
 |
Nunca
me han impresionado en exceso los títulos académicos, creo
que la mayoría de las personas son capaces de obtener uno si disponen
de suficiente apoyo y dedican el tiempo necesario. Me alegro de trabajar
en un sector poco regulado como la informática, donde los freelances
aún pueden campar un poco a sus anchas. No niego el valor de la formación,
de hecho considero imprescindible dedicar muchos años al estudio
para poder llegar a ser un simple especialista en cualquier área
concreta de las tecnologías de la información.
La informática es como la música, los auténticos virtuosos
empiezan de niños.
Aunque cada día me queda menos tiempo para "cacharrear",
me revienta que mis compañeros me aventajen en su habilidad como
programadores. Creo que aún puedo jactarme de ser bastante bueno
con el compilador delante, y espero seguir siéndolo...
Sería imprescindible contar de mi curriculum que soy Licenciado en
Informática (UPM), Técnico en Informática de Gestión
(IUM), Ingeniero Certificado Microsoft, Diplomado en Marketing (COCIM),
Titulado en Dirección de Arte Publicitario (Wesleyan Univ.) y Master
en Dirección de Recursos Humanos y Organización (ESIC). Amén
de la pléyade de cursos menores y formación no reglada en
la que he invertido buena parte del salario
Laboralmente, he sido preventa, gerente de calidad de software, jefe de
equipo de desarrollo de software y, últimamente, empresario profesional.
No me gusta demasiado viajar por placer, prefiero hacerlo para descubrir
el mundo y he visitado un buen número de paises con el único
propósito de conocer y entender de primera mano su realidad social
y económica. Así pasé un tiempo estudiando economía
en Oxford, me pateé Estados Unidos, navegé a Cuba, volé
hasta China y recorrí Europa en tren.
Lo que hago en mis ratos libres es asunto mio, pero me gustan los deportes
en los que uno compite contra si mismo. También tengo mi casa atestada
de libros, soy un comprador compulsivo.
El cine me suele aburrir, la mayoría de las películas no cuentan
ni la décima parte de lo que de verdad sucede en la vida real, creo
que la solista del vestido rojo que canta sentada encima del piano está
sentada en el pub de al lado de la sala de proyecciones esperando que algún
espectador gaste el dinero de la entrada en regalarle flores.
|
 |